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Mi audiovisión del "Asunción Jazz Festival" Ed. 2011 del CONAMU



MI AUDIOVISIÓN DEL “ASUNCIÓN JAZZ FESTIVAL, EDICIÓN 2011” (Sáb.19 y Dom.20 de abril de 2011)


Introducción


            “Music for my ears!”, (“música para mis oídos”, en inglés)  es una expresión utilizada cuando alguien quiere expresar que lo que le están ofreciendo, o lo que está experimentando, le resulta de gran gratificación y goce personal (en el sentido espiritual, o estético, cultural, o cualquier otra actividad que mejore la vida de uno, etc.).  En el caso de este Festival, la expresión no podía ser más atinada ya que hemos disfrutado (los que asistieron, los intérpretes y yo) escuchando lo MEJOR del jazz paraguayo (en mi caso, también disfrutado por haber tocado, y haber compartido con antiguos amigos colegas jazzistas del país, y con nuevos valores jóvenes, y con muchos ex alumnos, hoy en día convertidos en excelentes profesionales momentos muy cálidos y gratificantes, algo bastante usual en el mundo del jazz).   Además, el lujo y gusto de tener al lado nuestro compartiendo el escenario a dos figuras internacionales del jazz:  El guitarrista argentino Ricardo Pellican, y el argentino-abrasilerado (vive en Brasil mucho más de tiempo de lo que vivió en su natal Argentina), el saxofonista/clarinetista/compositor/arreglador Héctor Costa (“Costita”). 

            Mi agradecimiento a William “Palito” Miranda, el Director Artístico del Festival, y al Coordinador General, Gustavo Aquino Navarro, por la invitación que me hicieron llegar para participar como intérprete.   También mis felicitaciones a ambos – extensiva al Prof. Mº José Luis Miranda (quien no es pariente de “Palito”), quien como Director del Conservatorio Nacional de Música (CONAMU) públicamente expresó su total apoyo al emprendimiento (que continúa después de 6 años con otro Festival que se realizó en el año 2005), y su compromiso con mantener la continuación en los próximos años de esta gran reunión de amigos, músicos y melómanos del jazz.

            El evento, realizado en el Salón de Convenciones del Banco Central del Paraguay el sábado 19 y el domingo 20 de noviembre de 2011, fue patrocinado por el Conservatorio Nacional de Música y la Secretaría Nacional de Cultura, con el objetivo de brindar un espacio de difusión a los músicos paraguayos en este género, y exponer al público las nuevas fusiones de los aires folclóricos paraguayos con el jazz.  Fue, entonces, un Festival en gran parte didáctico, de alguna manera.

Los grupos y solistas participantes


1.                 La Jazz Band de la Policía Nacional  (big band)


Después una presentación de rigor de “Palito” Miranda, se presentó la Jazz Band (una “19-piece big-band”, es decir, una gran jazz band compuesta de 19 integrantes) de la Policía Nacional.   El público debe entender que hay muy pocas oportunidades en el país de escuchar a una big-band de jazz en vivo.  En este caso esta presentación fue una sorpresa, y gratísima, por cierto.  Incluso en los EE.UU. no hay muchas big-bands de 19 integrantes.  En otras épocas había algunas que sí tenían 5 trompetas y 5 trombones (cuando lo clásico es 4 y 4 de cada grupo), y aquí tienen una guitarra eléctrica incluida en la sección rítmica, además del clásico trío de piano, bajo y batería.   La orquesta sonó con una fuerza increíble, con muy buen swing (elemento indispensable en una ejecución de jazz), y con una afinación cristalina.  Los arreglos, la mayoría registrados por grandes arregladores para otras big-band originales como, por ejemplo la de Maynard Ferguson, son demandantes técnicamente y la orquesta los tocó con gran ductilidad y soltura.  Un arreglo en particular, muy bueno, de Remigio Pereira, fue de “Che Trompo Arasá”, y fue ejecutado con fervor, y así también recibido por el público, además por el contacto con la fibra patriótica de todos.  Se lució el Mtro Director Oscar Barreto, quien condujo los arreglos por senderos que nos transportaron y alegraron el alma.  Buenos los solistas de la banda (saxo tenor, clarinete, trombón).  En fin, un número de nivel y calidad internacional.

2.                 Carlos Schvartzman (solo de piano)


En mi caso, y dado que mis actividades personales no me permitieron preparar un grupo prolijamente (como es mi quehacer usual en música) y para no sacar tiempo valioso al resto de los músicos, me presenté solo en piano.  Hice un medley de dos temas.  El primero, un tema emblemático, que, al aparecer por primera vez en la historia en una grabación en 1958, formó parte del hoy en día (probablemente) más famoso y más vendido disco de jazz:  “Kind of Blue”.  El tema (intenso, introspectivo, algo dramático), suele aparecer en los registros como firmado por Miles Davis como compositor; a veces con la dupla M. Davis y Bill Evans, uno de los dos pianistas de esa histórica grabación; y entre los músicos profesionales internacionales, el tema está directamente atribuido a Evans.  El título del tema es “Blue In Green” , y lleva un juego de palabras en inglés:  (a) “blue” significa “azul”, pero también al estilo musical de “blues”, es decir, este tema es “un blue”; en música los profesionales se refieren a la expresión “en….tal tonalidad, por ejemplo, Do Mayor, o Fa menor, lo que fuere; en este caso el tema dice luego:  “…In” (en) “Green” (sorpresa!), en vez de decir “un Blues en Si Bemol”, dice “un blues (azul) en….verde”.  El tema es magnífico y el genio de Bill Evans (con Art Tatum uno de los dos pianistas más completos, más geniales y que más abarcaron la síntesis del jazz en su historia) lo ejecutó innumerables veces en sus grabaciones en vivo y en estudio.  A continuación, casi sin pausa, continué con otro gran tema, “Days of Wine and Roses”, también predilecto de Evans.  Este tema tiene una estructura de composición perfecta, fue compuesto por el gran compositor de música de películas, de temas de jazz, y virtuoso flautista, Henry Mancini.  Esta vuelta no ejecuté todo el tema en “Fa Mayor”, sino que, en homenaje a Bill Evans y tomando su arreglo, en la segunda parte del tema hice una modulación a “La Bemol Mayor” para luego retornar a Fa e iniciar la improvisación.   Sin bien un solo de piano que se precie debería ser ejecutado en un piano acústico, legítimamente, asi como en realidad cualquier otro tema de jazz, excepto en fusión (y pido a Palito, José Luis y Gustavo que consideren tener uno para la próxima edición del Festival), felizmente el piano eléctrico me respondió…no así en otro de los participantes (ver más abajo al respecto).

3                   Martina Leclerq (cantante)


            Martina es una cantante aficionada (lo dijo ella misma), y, con muy buen humor, explicó que agradecía la ocasión de “cantar vestida”, ya que siempre lo hacía “…solo en la ducha…”.  Aunque Martina no cuenta con una gran voz, hay que mencionar que tiene mucho swing, carisma, garra, y frasea muy bien.  Estuvo acompañada por Giovanni Primerano en piano eléctrico, a quienes se acopló luego Rolando Chaparro en guitarra.  Una presentación algo diferente por los temas elegidos y el sonido relativamente más “acústico”.

 

4                   Jazz de Acá (cuarteto de jazz)


Este cuarteto está dirigido por Víctor S. Morel (baterísta), y se formó (¡gran y apreciada idea!) como homenaje a la generación anterior de músicos de jazz del Paraguay.  Grabaron un excelente disco compacto, actualmente en venta.  El disco contiene exclusivamente composiciones de jazz de músicos paraguayos de jazz.  Está formado por Bruno Muñoz en saxo tenor, Giovanni Primerano en piano, Miguel Díaz Antar en contrabajo (quien vive en Brasil y está reemplazado en las actuaciones en vivo por Tato Zilly en bajo eléctrico), y Morel en batería.  Bruno fue alumno mío de armonía moderna de jazz aplicada al saxo.

El 4teto suena muy compacto y seguro, ya que vienen entregando estos temas del CD (de los que solo ejecutaron unos pocos) a lo largo de varias ciudades del interior, gira que finalizó hace algunos días con un concierto en el Panteón de los Héroes.  Los cuatro son excelentes intérpretes de la nueva camada de músicos jóvenes.  Como crítica constructiva les diría que todos los temas suenan con la misma textura, y el esquema de improvisación es siempre igual (saxo, piano, etc.). Mis sugerencias: Diversifiquen la textura harmónica (densa en algunos temas, más transparente y liviana tipo “smooth jazz” en otros, más contrapuntística en otros, etc.); la secuencia y elección de solistas (no siempre tienen que hacer un solo todos los integrantes en todos los temas) sea más variada; Bruno ejecuta muy bien el saxo alto, el soprano y flauta, timbres que no son aprovechados para dar variedad a la textura que mencioné.  De todos modos, “Jazz de Acá” representa un aporte excelente al jazz moderno de Paraguay.  Me consta que los compositores elegidos para el CD (entre ellos, yo mismo) tienen muchos más temas; de modo que hay lugar de sobra para próximos arreglos y próximos CDs.

5                   Ricardo Pellican (guitarra eléctrica)


Como  número final en programa, se presentó el guitarrista argentino Ricardo Pellican.  Ricardo es un guitarrista de primer nivel, quien ejecuta con preferencia y comodidad en el estilo del llamado “hot jazz”, a veces también “gipsy jazz” (“jazz gitano”), de surgimiento en los años ’30, ’35.  Este estilo, se caracteriza por temas en general rápidos, mucho swing, orquestación de una guitarra electro-acústica solista, una guitarra acústica de acompañamiento, un contrabajo, usualmente sin batería.  Es algo muy estilístico y que hay que conocer muy bien, y Ricardo es un especialista.  En este caso en particular, y como por realidades de horarios, tiempos, aviones, etc., los miembros del cuarteto se pudieron encontrar recién una hora antes de la presentación, tocaron “standards” de jazz, en ese estilo.  Los acompañantes fueron el conocido Ronnie Knoller, pianista chileno radicado en Asunción desde 1989 aproximadamente.  Ronnie es un gran conocedor de temas standards de jazz (probablemente alrededor de 500), que los puede tocar sin preparar nada.  Formó parte de varios grupos míos desde 1996 aproximadamente, y yo de grupos suyos pero ejecutando a veces teclado, a veces bajo eléctrico, a veces guitarra.  El bajo eléctrico fue comandado por Ariel Burgos, músico ya de larga trayectoria en Asunción, trabajó en Singapur un año (o más, creo).  Fue contrabajista de la OSCA, de la Orquesta UNINORTE, y bajista eléctrico de muchos grupos de fusión.   El baterista, una nueva “adquisición” para la comunidad jazzística de Asunción:  Sebastián Ramírez, quien me dicen que estudió cuatro años en el instituto de música moderna dirigido por ex alumnos del Berklee Collage of Music de Boston en Buenos Aires (entre ellos, el nieto del gran Astor Piazzolla y baterista del grupo “Escalandrum” que estuvo en Asunción ya dos veces), “Pipi” Piazzolla.  Sebastián es un muy buen baterista y, felizmente, con un estilo propio y diferente al de Víctor Morel, de los jóvenes.

Lamentablemente el sonido tuvo fallas…el piano eléctrico al inicio tenía un volumen ensordecedor y la guitarra de Ricardo era difícil de escuchar; luego el piano bajo mucho; después de alguna manera el piano adquirió un aporte (indeseable) de “chorus”, y finalmente el pedal no funcionaba correctamente.

Aún así, Ricardo entregó toda su maestría y arte en guitarra “hot jazz” y los temas elegidos (“standards”), son siempre una garantía de muy buena música (de allí lo de “standards”).  El acompañamiento estuvo en su lugar, como es de esperarse.

            El concierto finalizó con lo que ya es un clásico en estos Festivales, una “jam” session a la cual se adhirieron Palito en saxo alto, Costita en saxo tenor, Dani Cortazar en guitarra, Ariel Burgos en bajo eléctrico, y Sebastián Ramirez en batería.

            Y esto es todo por hoy, en cuanto a lo escuchado y visto el sábado 19 de noviembre de 2011 en el Salón de Convenciones del Banco Central del Paraguay.

            Mi crónica continuará en unos días con la segunda parte del Festival, del día domingo 20 de noviembre.

Resumen


Un GRAN festival en el que se escuchó legítimo jazz y legítimas y representativas fusiones de jazz con otros elementos de música nacional de Paraguay, Brasil, Cuba, etc... Mis felicitaciones a todos los participantes.



 









Festival Internacional de Jazz Asunción, 2010

Continuación de mi audiovisión del Festival Internacional de Jazz Asunción de setiembre de 2010

Paula RODRIGUEZ y su grupo

Paula es una chica talentosa, emprendedora, trabajadora, estudiosa, y por ello tiene mi respecto y admiración.   Fue mi alumna de armonía moderna/jazz aplicada al bajo (su instrumento).   En este caso en particular, creo que su presentación fue muy pobre, por las siguientes razones:

(a)       Pobreza de contexto armónico; mi sugerencia es que haya alguna guitarra, o piano, o ambos instrumentos detrás siempre para apoyar al “bajo solista”.  Los instrumentistas acompañantes son “muy verdes” o inexpertos (hubo desfases rítmicos, errores varios, etc.). Lamentablemente, a Christian Meza le falta mucho para ser un pianista de jazz.  Valoro el esfuerzo de estos jóvenes, pero éste no es el lugar ni el momento para ganar experiencia y "pay dues" (algo así como "...pagar las culpas..." o sudar mucho en pubs, fiestas privadas, colegios, universidades, etc. ANTES de presentarse en un Festival de Jazz Internacional).

(b)       El 95% de su presentación fue de canciones del folklore nativo del Paraguay, sin cabida (por el estilo interpretativo y por los arreglos y armonizaciones) en un – recalco – Festival de JAZZ INTERNACIONAL.  Lo que ejecutaron, NO fue jazz.  Los dos últimos temas intentaron cubrir ese “gaffe” ya que la propia Paula, muy honestamente, dijo que “…bueno, como éste es un Festival de Jazz, invité al profesor Remigio PEREIRA..." (uno de nuestros mejores instrumentistas, comparado con cualquier instrumento – el suyo es el trombón), conocido jazzista, para que me acompañe en unos temas.  Pero dada la pobre ejecución de sus acompañantes (Gonzalo Resquín en batería, a quien le falta un larguísimo trayecto para no sólo ejecutar jazz sino su instrumento en cualquier estilo), y Javier Palma en bajo acompañante o  guitarra, tampoco un músico de jazz), ni siquiera Remigio (siempre de impecable nivel como instrumentista) pudo sacar a flote al grupo.

(c)       Quiero recordar a los “conoisseurs” de jazz que en los años ’80, un SEÑOR contrabajista llamado Ron Carter, quien tiene el mote de ser probablemente el contrabajista que más sesiones de grabaciones tiene en su haber (aproximadamente unas 3.000), intentó hacer durante unos años, sin éxito, el concepto que Paula presentó aquí:  Un contrabajista en la “front line” (expresión que para los músicos de jazz significa aproximadamente:  “…la línea de músicos de adelante…”, es decir, los que presentan la melodía o el tema, sitial generalmente reservado para instrumentos de viento o, una guitarra, o, por supuesto, el piano si fuera un “piano trio”).  Carter, un sesionista impresionante, lector a primera vista, y el bajista del legendario “quinteto de oro” de Miles Davis de los años 64, 65, 66, 67, etc., habia sido cellista en su juventud, e intentó una carrera como tal en orquestas sinfónicas.  Sin embargo, según lo explicó, no pudo hacerlo por discriminación racial velada.  Se paso con éxito al contrabajo y al jazz e hizo una carrera impresionante.  En el caso que comento, contrató nada menos que a Búster Williams como el contrabajista “acompañante” de fondo, al pianista de primer nivel Kenny Barron, y al baterista Ben Riley.  Carter tocaba al frente con un “baby bass” la presentación de los temas y por supuesto las improvisaciones.  Simplemente, el propio instrumento tiene sus limitaciones naturales para este sitial, y aún en manos de grandes laureados músicos profesionales de jazz el proyecto no fue exitoso porque llegó a saturar, provocando el aburrimiento tímbrico.

(d)    A Paula le sucedió esto mismo, exacerbado por el hecho de presentar folklore nacional en vez de jazz (incluso invitó a una dama a ejecutar el arpa paraguaya en uno de los temas).  Por otra parte, a pesar de los intentos verborrágicos del Sr. Barsotti de “…reivindicar al Sr. Luis Bordón…” (quien, en efecto, fue un GRAN ejecutante del arpa y compositor para este instrumento, de gran destaque sobre todo en Brasil), don Luis simplemente no tiene nada que ver con jazz.

Como “abriendo el paraguas”, y para justificarse de algunas críticas que ya le habían hecho llegar sobre el jueves 16 anterior, el Sr. Barsotti dijo que “…¿quién puede definir lo que es jazz…?”  “…yo hace 40 años estoy en esto y aún no puedo…”.

Estimado Beto Barsotti:  La respuesta es simple, y en realidad estuviste bien cerca cuando dijiste que “…el jazz es una forma de expresión…”.  Lo más correcto es decir, el jazz es una forma de ejecutar música.  Esto conlleva parámetros y detalles que contienen un tipo de fraseo, un estilo armónico, un “toque” especial de cada instrumentista, un material rítmico-tonal específico, y un material armónico que le “grita” a cualquier músico profesional que lo que se escucha….”…es jazz…”, en toda su amplitud.  Es decir, no es el género musical específico que estoy demandando, sino la forma de expresión del género.  Se puede “jazzificar” (tocar en el estilo de jazz, o con expresión jazzística) casi cualquier otro género.  Justamente, el hecho de que se pueda hacer significa que el músico (incluyo al intérprete, al arreglador, al compositor) incluye toda la parafernalia de elementos del jazz en su entrega musical, de modo que podemos escuchar músicos de Oriente Medio tocar temas basados en su música de origen etno-geográfico, y sin embargo “sabemos” que es JAZZ por los elementos que mencioné. 

Otra forma rápida de saber aproximadamente qué es jazz es hacer una búsqueda en Google, en donde probablemente entre los aproximadamente 149 millones de documentos encontrados, NO aparecerá una versión de “Galopera” en arpa paraguaya, por ejemplo, como así tampoco  música nativa del Sr. Luis Bordón.

Beto, te sugiero otra forma de averiguar "qué es el jazz" y que está tu área:  Buscá “radios de jazz” o “emisoras de jazz”, y una vez en ellas, buscá a ver si encontrás una variante del género basada en “arpa paraguaya”. 

Beto:  Te doy ejemplos de música paraguaya legítimamente ejecutada en forma jazzística: 

(a)       Mi quinteto vocal “Las Voces Nuevas” (con mis arreglos musicales) de los años ’70 y ’80, en grabaciones “a capella” y otras acompañadas por grandes músicos de jazz argentinos como: Jorge Padín (batería), Oscar Alem en contrabajo (quien acaba de visitar nuestro país, hoy convertido en pianista,  en un dúo con el guitarrista Juan Falú), y varios músicos del Sr. Astor Piazzolla que me brindaron su total apoyo, respecto y admiración por mis arreglos tales como:  Osvaldo Manzi, piano; Kicho Díaz, contrabajo (una leyenda); Carlos Gaivironsky, violín; Thomas Tichauer, violinista/violista de la Camerana Bariloche, y otros).
(b)       El concierto de 1984 de “Las Voces Nuevas”, con Lobito Martínez en piano, Mario Rodríguez en bajo eléctrico, y Riolo Alvarenga en batería, en el Teatro de Las Américas del CCPA.
(c)       El CD “Polka Blues” de Palito Miranda con Rolando Chaparro de los ’90.
(d)       El grupo vocal “Cantoral” con arreglos de Vicente Morales (Marco De Brix fue primera voz de este sexteto vocal masculino en un tiempo).
(e)       Mi sexteto de jazz ejecutando mi composición “Vinicius Polka” en homenaje al Restaurant “Vinicius”, un ícono de espacio para músicos vanguardistas y jazzistas de fines del ’80. 
(f)         Algunos arreglos e interpretaciones de Willy Suchard (con aires litoraleños, pero en fin…).
(g)       Arreglos de Remigio Pereira de temas de aire folkórico con diferentes agrupaciones, la orquesta del CCPA, etc.
(h)       Arreglos de José Villamayor del sexteto y cuarteto del CCPA de temas de compositores de folklore paraguayo.
(i)          Mi composición “Hermosa Nostalgia”, una guarania  jazzistica que puede ser escuchada buscándola en Internet.  (Concierto en el Teatro de las Américas de octure de 2005, Marcial Barreto, tp; Bruno Muñoz, ts; Ronnie Knoller, p; Tato Zilly, el-bass; Toti Morel, dms, el suscrito en guitarra el., comp, y arreglos).

Beto:  Algunas veces cuando nos encontramos en el pasado (muchos años atrás) me comentaste en tono de recriminación, que "...me dijeron que vos eras de muy bajo perfil...", "...que estás medio escondido enseñando y formando gente...", etc.
Bueno, ésta es mi respuesta a eso, ahora con muchos más años y experiencia y con un blog en mis manos donde puedo expresarme.  Porque defiendo intensamente la cultura, la inteligencia, la integridad, la honestidad, y por tanto me veo obligado a defender lo que los músicos paraguayos iniciaron cuando yo aún no ejecutaba ningún instrumento y era bien chico El Jazz Club Paraguayo fundado en 1960 y los primeros festivales de jazz.  Los pioneros fueron:  William "Palito" Miranda, Tide Smith, Rudy Heyn, "Papi" Barreto, Euclides "Nene" Barreto, Pedro "Elikito" Burían, Kike Krona (junto con Nene Barreto los mejores bateristas de la época y al nivel de cualquiera), Benjamín Benza, Kuky Rey y otros tantos con quienes "aprendí" a escuchar jazz en vivo (y música en general) al mismo tiempo que escuchaba los LPs (vinilos) de jazz fresquitos que llegaban a través de la Embajada de los EE.UU. y que prestaban en la biblioteca del CCPA de entonces, de la que era socio.  Tantos otros músicos que fueron mis "héroes" a quienes seguía constantemente:  Ernesto Britos Bray (gran pianista moderno), "Cocho" Viveros, guitarrista (arquitecto ya fallecido), Chiquitín Oviedo (baterista, mayormente de Tide Smith), "Palón" Báez, clarinetista.  Más adelante, Oscar Cabrera, pianoCésar Burián, contrabajista. Es decir, Beto Barsotti, el "FESTIVAL DE JAZZ DE ASUNCIÓN" se "inventó" mucho antes que vinieras al país. 

En Paraguay tuvimos a lo largo de unos 40 años la increible y única experiencia de ver en vivo y disfrutar con músicos internacionales de jazz del mayor nivel y prestigio que vinieron a nuestro país y dieron conciertos tales como:  La Big-band de Woody Herman, Stan Getz y su sexteto (quien actuó en Asunciòn el mismo día que asesinaron a Somoza por la mañana), Los Heath Brothers, Dexter Gordon, Barney Kessel, Phil Woods (con Steve Gilmore en bajo acustico y Bill Goodwin en bateria, y Mike Melillo en piano).  (Tuve el honor, estremecimiento y orgullo de compartir las tablas del escenario con Dexter, Barney, Phil, junto a mis amigos y colegas Lobito, Riolo, Blasito Vargas, Mario Rodriguez, Remigio Pereira y otros).   Más adelante recibimos a:  Gerry Mulligan (con el gran pianista Bill Mays, con quien intercambié grabaciones mías de las Voces Nuevas y mis grupos de jazz y él de su propio cuarteto), Chick Corea en los inicios del '90.  La Alianza Francesa nos "regaló" con la presencia del violinista francés de jazz Didier Lockwood  (http://en.wikipedia.org/wiki/Didier_Lockwood) ; el Instituto Cultural Paraguayo-Alemán nos "regaló" la presencia (en el Colegio Goethe aún sobre la calle España casi Brasil) del gran saxofonista alemán de jazz y compositor de bandas sonoras para films, Klaus Doldinger (http://es.wikipedia.org/wiki/Klaus_Doldinger)  Doldinger vino con el gran pianista de jazz alemán Ingfried Hoffman, http://www.discogs.com/artist/Ingfried+Hoffmann.               

Ya en todos estos años mencionados más arriba, desde el Jazz Club Paraguayo, se hacían "clínicas" de jazz, es decir, clases especiales on sugerencias, consejos, demostraciones de todos aquellos músicos que estaban dispuestos a dar a conocer las "herramientas" que usaban para expresarse en la música de jazz.  TODOS (con muy pocas excepciones) lo hacen y hacían.  De modo Beto, que, como ves, ya teníamos toda esta riqueza del jazz en Asunción mucho antes de que vos llegaras al país. 

Beto:  Todos estos comentarios los compartí previamente con algunas personas, la mayoría respetados y profesionales músicos de jazz del país, quienes están de acuerdo (así me lo hicieror saber) con mi postura y que me permito citar a continuación: 

  1. Wlliam "Palito" Miranda.  Saxofonista, profesor de saxo del Conservatorio Nacional y del Conservatorio de la ciudad de Tatuí (Brasil); arreglador, orquestador. 
  2. José Carlos Mendoza.  Pianista, tecladista.  Ex integrante de "Los Aftermads", compositor, arreglador.
  3. Rudy Elías. Saxofonista, flautista.
  4. Ronnie Knoller.  Pianista de jazz chileno, radicado en Paraguay desde 1990.
  5. Mario Ferreiro.  Periodista, presentador de television, escritor, locutor radial.  Maestro de ceremonias.  Productor de varios festivales de música y algunos de jazz en particular.
  6. Ariel Burgos.  Contrabajista.  Ex-integrante de la orquesta sinfónica de UNINORTE. Contrabajista de jazz.  Bajista eléctrico.
(continuará…)

Mi audiovisión del XIII Festival Internacional de Jazz de Asunción

El pasado XIII Festival Internacional de Jazz (mmm...)  de Asunción,  por primera vez realizado conjuntamente entre el CCPA, y la Municipalidad de Asunción y con la  participación del Instituto Cultural Paraguayo-Alemán, fue muy pobre tanto en la producción, como en el concepto fundamental en sí, el de Festival de Jazz  dado que el 90% de los participantes no eran músicos de jazz ni ejecutaron  "jazz".  

Músicos profesionales de jazz paraguayos (curiosamente dejados de lado)


En mi caso personal, a pesar de haber participado en las primeras ediciones de este Festival en sus inicioscon diversas agrupaciones bajo mi direcciòn y arreglos, tales como quinteto (en guitarra), cuarteto (en guitarra y en otro año en bajo eléctrico), sexteto e invitados (en guitarra y piano), con una big-band bajo mi dirección y con mis arreglos y orquestciones, etc, a partir del año 2004 ante mi cuestionamiento el Sr. Barsotti me mencionó que yo y mis grupos "...ya son demasiado conocidos, actuaron muchas veces, etc. etc...."  y "...hay que dar lugar a los jóvenes..." , "razón" por la que no volví a ser contratado para participar.  En los últimos años (particularmente éste), tampoco vi haciendo lo suyo a músicos de jazz como Carlos Centurión, Miguel Kunert, Ronnie Knoller, Remigio Pereira (excepto en una  tímida y  no buena participación como "invitado"), José Carlos Mendoza, Rudy Elías, Nene Salerno, Orlando Bonzi, Oscar Aldama, el suscrito...etc., etc.


Estoy de acuerdo con el Sr. Barsotti en eso de "...dar lugar a los más jóvenes...".  De hecho,  tengo el orgullo y la satisfacción personal de haber  colaborado en la formación profesional y en los logros posteriores de los siguientes  excelentes músicos  profesionales hoy reconocidos que han sido alumnos míos en diversas disciplinas como guitarra, armonía moderna, armonía de jazz aplicada al bajo, el piano y la guitarra, etc, como:   Berta Rojas, Lobito Martínez, Rolando Chaparro, Orlando Bonzi, Miguel Kunert, Bruno Muñoz, Rudy Elías, Riolo Alvarenga, Carlos Cazal, Vicente Morales, Oscar Fadlala, Sergio Cuquejo, Mario Rodríguez  (reside desde 1986  en New Yor, EE.UU. como bajista/arreglador/guitarrista), David Rodríguez, y muchos otros .  En lo que NO estoy de acuerdo en es el engaño al público (parte del que tal vez era inexperto en jazz,) y presentarles, por ejemplo,  a un arpista que NO tocó ni toca JAZZ (Kike Pedersen), junto con un saxofonista (soprano), (Javier Pistilli), que NO toca ni tocó jazz  y con  demagogia  y palabreríos sobre "...debemos defender nuestra música, nuestras arpas, etc. etc...." por parte del Sr. Barsotti.   No solamente este curioso y dudoso dúo de "jazz" NO tocó jazz,  sino que sus intérpretes  tampoco hicieron ningún aporte musical valioso, interpretando algo parecido al "new age" y dejando muchísimo que desear como interpretes.  Me explayaré más abajo sobre cada   grupo presentado.

Presentación y apertura del Festival

Se realizó en el Teatro Municipal de Asunción las noches  del jueves 16 , viernes 17 y sábado 18 de setiembre de 2010.  Todas las noches el inicio fue puntual, a la hora señalada.  Aún antes de iniciado el Festival, el presentador del mismo, el brasilero Sr. Alberto (Beto) Barsotti se expresó prácticamente en portugués o "portuñol" por no hablar español a pesar de estar viviendo -- y bien -- en nuestro país (Paraguay) durante alrededor de   25 años.  Considero que para un verdadero  espectáculo de "esta" categoría (o, al menos, de la categoría que el Sr. Barsotti y su equipo de producción consideró otorgarle) el presentador debería ser o un locutor/maestro de ceremonias profesional o al menos alguien que  hable perfecto y claro español.  Lo que es peor, después de las primeras palabrejas portuñolas del Sr. Barsotti habló una persona que  creo es del Departamento Cultural de la Embajada de los Estados Unidos en Asunción (al menos, en representación de la Embajada durante cinco minutos , en perfecto...¡inglés!.  Esto pudo significar una ofensa para el público que llenó totalmente el venerable Teatro Municipal, o al menos una desconsideración total  hacia la ciudad, el país, y sus ciudadanos.  Lo correcto debería haber sido (a) que, si el representante de la Embajada no hablaba español, escriba su presentación, la haga traducir, y sea leida por una persona  con buena dicción cuya lengua materna sea el español o (b) que la Embajada contrate un intérprete simultáneo profesional para acompañar la lectura en inglés del señor representante de la Embajada de los EE.UU. de América.

El jueves 16  de setiembre de 2010 

El Cuarteto de Jazz del CCPA (dirección y arreglos:  José Villamayor, guitarra; Giuliano Primerano, piano; Andrés Román, bajo eléctrico; Víctor Morel, batería).


La apertura musical del Festival fue una agradable sorpresa, y, para mí uno de los tres mejores grupos  de todo el Festival:  El cuarteto de jazz del CCPA.  Antes quiero hacer una aclaración  desde este blog al Sr. Barsotti.  En algún momento de sus varias apariciones  en el escenario con la cortina cerrada, haciendo de "stand-up comedian" (comediante de monólogos) mientras  la logística exudaba grandes errores y dificultades contra la paciencia del público,  el Sr. Barsotti dijo (abriendo el paraguas en varias ocasiones):  "...quién sabe lo que es el "jazz", ¿quién tiene la definición exacta?...".  Y fue más lejos diciendo "...yo, hace 45 años que estoy en el jazz y aún no puedo definirlo  ...".  Mi respuesta:   Claro que no, Sr. Barsotti, porque  usted no es músico, y mucho menos de jazz.    El  Sr. Barsotti dijo que el jazz es "...una forma de expresión...".  Estoy de acuerdo, y mejor aún...una forma de ejecutar música Es "eso" intangible que nos dice a los amantes del jazz apenas al escuchar  dos o tres notas en un instrumentro o dos o tres acordes de un pianista o guitarrista que esa forma de tocar es la de un músico de jazz.   Pero,  para ello, existe todo un bagaje anterior que se inició con el nacimiento del Siglo XX (1900)  aproximadamente, y  se fue decantando, mezclando,  aglutinando, incorporando ritmos de otros países y comunidades, pero manteniendo la estructura básica de "aquello" que nos dice:   ÉSTO ES JAZZ.  Para esto, hay que conocer  y entender con qué "materiales" se expresa el músico de un real jazz:  (1) Material tonal (melodías, escalas, fraseo,  dinámica, e tc.), (2) material armónico (densidad armónica de los acordes utilizados, todos como mínimo con cuatro notas diferentes, cadencias y sustituciones  específicas del jazz, re-armonizacones), y (3) material rítmico (sentido del "swing", inclusiones de  ritmos  latinos, afro-cubanos, etc.) .  La persona que no  capte esto auditivamente ni lo comprenda conceptualmente NO  PUEDE DECIDIR QUÉ ES JAZZ.   Por  mis antecedentes profesionales como músico, jazzista y  educador musical (ver mi Curriculum Vitae en la Wikipedia en español), puedo decir contundentemente que lo que hicieron los muchachos del Cuarteto de Jazz ES JAZZ,  y muy bueno.  


El primer tema fue una pieza introspectiva con acordes menores  que descendían un tono entero "Olas Bajo la Luna", de Villamayor.   El  segundo tema, "El Picaflor" (también de Villamayor), un excelente tema de jazz con los ya clásicos acordes llamados "rythm changes",  en tiempo medio/rápido, en donde además de los excelentes solos me gustaron los toque de humor en la composición y las improvisaciones, así como el excelente gusto y dexteridad  de  Víctor Morel en el uso de los "cepillo" (o "escobillas") sobre la caja de la batería .  Muy  buenas las frases  de contrapunto entre guitarra y piano.  Después vino "Juego de Niños" de Lobito Martínez, en un excelente arreglo que mantenía la esencia del tema original, el aire de polka, así como  la expresividad jazzística.  El otro tema fue una hermosa balada de  José (también) , "Atardecer en Asunción",  que  se inició con una bellísimamente interpretada rapsódica introducción de Giuliano en el piano.  Tal vez el tema más "flojo" de la noche fue el standard "All the thins you are" ("Todo lo que tú eres"), en el que José hizo una interesante  reconstrucción de la presentación del tema ("head") original con frases  epilépticas truncadas ("a lo Monk"), pero que sin embargo fue  "olvidada" con el acompañamiento muy tradicional en jazz moderno  de la batería y el bajo, que podrían haberse  diluido y flotado más, a menos en   las primeras vueltas de cada solo.  En resumenMuy buena presentación y una de las mejores de todo el Festival. 


Después, comenzaron los engaños y las aberraciones decididas (tengo entendido) exclusivamente por el Sr. Alberto Barsotti:  


Trío de Alexandre Gismonti
 
El hijo de un excelente multi-instrumentalista (piano, guitarra, saxo) brasilero llamado Egberto Gismonti, de gran destaque como compositor y ejecutante desde hace 30 años, muy reconocido internacionalmente especialmente en Europa.  Se presentó con un trío que ejecutaba como lo que eran:  Tres principiantes de alrededor de 20 años, probablemente compañeros de los iniciones de algún colegio de música:  Alexandre toca (algo) guitarra clásica, tocando mayormente arpegios sin ningún aporte ni criterio, otro muchacho que fungía de bajista pero ejecutando un "baby bass", algo así como una mezcla de cello con contrabajo, y un tercero que tocaba percusión, pero como un batería de percusión que daba pena, ya que  sonoban como latitas.  La vestimenta  y presentación en escena del grupo también delataba lo principiantes que eran y, encima, sin ningún virtuosismo ni aporte alguno ninguno de los tres.  El concepto de los "temas"  fue desastroso, y ni tendrían cabida en un "buen" Festival de New Age.


Este es un grupo que simplemente daba VERGÜENZA en un Festival de Jazz, y por más que pienso, no encuentro los motivos de incluirlos y haberles cedido el espacio que hubieran podido ocupar músicos paraguayos de jazz de primer nivel que no estuvieron presentes en el Festival.


La Big-Band con profesionales y  músicos del Conservatorio Nacional de Música, dirigida por William "Palito" Miranda


Esta big-band se presentó con temas clásicos de los años 1935, 1940, '45, '50 etc tal como se ejecutaban en la epoca.  La orquesta sonó ajustada y afinada, con expresión estilística buena.  Debo destacar la ejecución del baterista,  el Sr. Luis ("Riolo") Alvarenga, cuyo instrumento lleva una gran responsabilidad cuando se trata de estas grandes orquestas , ya que la masa instrumental  prácticamente es     "empujada" por el baterista.  Riolo estuvo impecable, con los "breaks, punchs, etc."  exactos y ajustados, y con el volumen adecuado para esta conformación.   Toda la banda sonó profesionalmente correcta.   También hay que destacar  (una exigencia especial en este tipo de orquesta) a la primera trompeta de  Celso y los solos  de trompeta tanto de Celso como de Néstor Barreto, muy buenos.  El impecable sonido estilístico del primer  saxo alto, David ("Pepino") Rodríguez también  se destacó notoriamente.  En resumen:  Buena  presentación del más puro jazz.


El viernes 17  de setiembre de 2010 

"Folk Class"

 
(Javier Pistilli, saxofón soprano; Kike Pedersen, arpa paraguaya diatónica)

Como ya mencioné más arriba, debo calificar a este dúo como "muy malo", y también  INACEPTABLE para un Festival Internacional (tuve vergüenza del pianista de "stride jazz" alemán, presente en la sala") de Jazz.  No puedo perder tiempo hablando sobre este dúo.  El Sr. Barsotti, con su verborragia acostumbrada y desubicada verborragia (que recibió una silbatina no sólo una noche sino en dos, y también en el año pasado) se atrevió a decir que el Sr. Perdersen (el arpista) había tocado con grandes músicos de jazz en Europa, con un instrumento al que le faltan las cinco teclas negras del piano!.  Es decir, la música de jazz  nació con armonía clásica europea (con las 12, repito "doce") notas diferentes que hay en música desde que apareció el jazz en 1900  (y con las mismas 12 notas  con las que se hace música desde hace 5 siglos, para no entrar en divergencias técnicas).   En resumen:  Mejor olvidarse de la aparición de este dúo.

(Continuará ...)